El casamiento del piojo y la pulga
El piojo y la pulga se van a casar, y no se han casado por falta de pan. Responde la hormiga desde su hormigal: - Que se hagan las bodas, que yo daré el pan. - ¡Albricias, albricias, ya el pan lo tenemos! pero ahora la carne ¿Dónde la hallaremos?